Sobre planos$ 207.233.000
Bello Horizonte
Urbanizacion De Lotes Mi Cortijo
318,82 m²
Apartamentos, casas y más en las mejores zonas de Santa Marta.
119 propiedades encontradas
El corredor sur —Bello Horizonte, Pozos Colorados y Salguero— concentra la obra nueva frente al mar y es donde más se compra para invertir o para vivir con playa cerca. El Rodadero es el corazón turístico, con la mayor demanda de alquiler corto. El centro histórico atrae a quien busca carácter y vida a pie. Y Gaira y Taganga funcionan para precios de entrada más bajos.
Sí. La ley colombiana no restringe la compra de vivienda a extranjeros y no exige residencia. Se necesita pasaporte y un NIT o cédula de extranjería según el caso, y el dinero debe entrar al país por los canales cambiarios formales para poder repatriarlo después. Ese último punto es el que más problemas causa cuando no se hace desde el principio.
Primero se visita y se hace una oferta. Si se acepta, se firma una promesa de compraventa que fija precio, plazos y arras. Antes de la escritura se revisan el certificado de tradición y libertad, el paz y salvo de administración y los impuestos al día. La compra se perfecciona con la escritura pública en notaría y se cierra con el registro en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos: hasta que no se registra, la propiedad no ha cambiado de manos.
Los gastos de notaría y de registro, el impuesto de beneficencia y registro, y el estudio de títulos. Se reparten entre las partes según lo pactado, y en la práctica suelen rondar un porcentaje pequeño del valor de la compra. A eso se suma, ya como propietario, el impuesto predial anual y la cuota de administración si el inmueble está en conjunto.
Sí, los bancos colombianos financian vivienda usada y nueva, normalmente hasta un porcentaje del avalúo, y el trámite se hace en paralelo a la promesa. Para extranjeros sin historial crediticio en Colombia la financiación local es difícil, así que la mayoría compra de contado o con financiación desde su país.
Una compra de contado con papeles en orden se cierra en cuatro a seis semanas desde la promesa. Con crédito hipotecario hay que contar con el estudio del banco y el avalúo, que suelen añadir de tres a seis semanas más.